La Proposición No de Ley planteada por los leonesistas ha contado con el apoyo mayoritario de las Cortes, donde se ha debatido este lunes esta iniciativa de Unión del Pueblo Leonés que busca poner en valor la Escuela de Salamanca en su quinto centenario, que se celebrará en 2026.
El quinto centenario de la Escuela de Salamanca, que tendrá lugar en 2026, ha sido objeto de debate este lunes en la Comisión de Presidencia de las Cortes autonómicas, donde se ha debatido una Proposición No de Ley planteada por Unión del Pueblo Leonés (UPL), mediante la cual se solicitaba la implicación de Junta y Gobierno central para impulsar actos conmemorativos del 500 aniversario de la Escuela de Salamanca, así como apoyo para los que impulsen USAL, Ayuntamiento y Diputación de Salamanca.
Y es que, según ha señalado la procuradora de UPL, Alicia Gallego, en su turno de defensa de la iniciativa, el quinto centenario de la Escuela de Salamanca supone “un acontecimiento de gran relevancia para Salamanca y, concretamente, para el prestigio de la USAL a nivel internacional (especialmente en los campos del Derecho, la Teología y la Filosofía) y el papel de enorme trascendencia que ha tenido Salamanca para la defensa de los derechos humanos”.
En este aspecto, ha recordado que la Escuela de Salamanca tuvo su inicio con la incorporación de Francisco de Vitoria a la Universidad de Salamanca en el año 1526 como Catedrático de Teología, lo que supuso el comienzo de la propagación desde el alma máter salmantina junto a otros profesores, alumnos y discípulos de ideas, reflexiones y valores de corte humanista, sirviendo la USAL como faro de su expansión por todo el mundo y, especialmente, por el ámbito hispanoamericano, convirtiéndose la Escuela de Salamanca en referencia internacional, al ser pionera en la defensa de la Justicia, la Paz y los Derechos Humanos.
De este modo, si por algo destacó la Escuela de Salamanca fue por el denominado ‘derecho de gentes’, que supuso el nacimiento del Derecho Internacional, estableciendo que las relaciones entre países debían regirse por normas justas y respetuosas, por lo que planteaban que las relaciones entre países debían de tener un tratamiento ‘entre iguales’, justificadas por el derecho y la justicia, no estar forzadas por la violencia, a la que solo se podría acudir para evitar un mal mayor y haciéndolo con proporcionalidad, estando injustificado siempre atacar a inocentes o matar a rehenes, debiendo apurarse todas las opciones de diálogo y negociación de forma previa a una guerra.
Y es que, tal y como señaló en su intervención la procuradora de UPL, la Escuela de Salamanca se caracterizó por su defensa de la dignidad de la condición humana, de las personas por encima de clases sociales o etnias, teniendo sus teorías un gran impacto a nivel mundial en la sociedad del siglo XVI y posteriores, considerándose uno de los principales hitos del pensamiento occidental por lo que supuso para el desarrollo de la defensa de los derechos humanos.
Asimismo, la Escuela de Salamanca reclamaba la protección de las personas y su dignidad frente a los abusos del poder político, jugando las teorías de la Escuela salmantina un papel crucial para la defensa y protección de los indígenas o nativos americanos de los territorios conquistados por la Monarquía Hispánica, a quienes las Leyes de Indias reconocieron su plena humanidad, en base a las tesis de la Escuela de Salamanca.
Por otro lado, tal y como recordaron desde Unión del Pueblo Leonés, también resultaron rompedoras otras ideas planteadas por la Escuela de Salamanca, como aquellas que pedían la igualdad de trato entre cristianos y no cristianos, al señalar que quienes no fuesen cristianos podían ser buenas personas y hacer el bien, no siendo la bondad consustancial a la fe religiosa, apuntando asimismo que el mal podía ser hecho tanto por personas paganas como por personas de fuertes creencias religiosas, ya que poseer una fe no era consustancial a poder hacer el bien o el mal.
No obstante, la propagación de las ideas de la Escuela de Salamanca no fue un camino de rosas, más cuando desarrolló su actividad en una época en que estaba vigente el Tribunal de la Inquisición. En este aspecto, cabe recordar que a Fray Luis de León, miembro de la Escuela de Salamanca, tras defender en público la libertad del hombre en 1582, se le prohibió explícitamente enseñar dichas ideas, mientras que a Prudencio de Montemayor, miembro también de la Escuela de Salamanca, se le prohibió volver a impartir la enseñanza tras defender dichas ideas.
Y es que la Escuela de Salamanca reformuló el concepto de Derecho natural, concluyendo que todos los seres humanos compartían los mismos derechos, como a la igualdad o a la libertad, al compartir la misma naturaleza, considerando asimismo que actuar con justicia era un deber que dictaba la propia ley natural, lo que era aplicable a los indígenas americanos, a los que la Escuela de Salamanca mediante estas teorías les reconocía los mismos derechos que a los europeos, incluyendo el derecho a la propiedad de sus tierras o a rechazar una conversión religiosa no voluntaria.
Del mismo modo, la Escuela de Salamanca rechazaba la idea de que el rey lo fuese por designio de Dios, considerando que como gobernante era una especie de administrador del poder, afirmando que la soberanía residía en el conjunto de los administrados, en el pueblo, que se lo transmitía al rey para que lo administrase. Una teoría en la que destacó Francisco Suárez dentro de la Escuela de Salamanca, que señalaba que los hombres nacen libres y no siervos, por lo que podían desobedecer aquello que considerasen injusto e incluso derrocar a un gobernante cuando no fuese justo.
Por todo ello, y entendiendo que el 500 aniversario de la Escuela de Salamanca es un hito de trascendencia internacional y de enorme importancia para Salamanca y la USAL, desde Unión del Pueblo Leonés han reclamado mediante una Proposición No de Ley en las Cortes que Junta y Gobierno no se mantengan al margen de esta efeméride e impulsen actividades, preferentemente en la provincia de Salamanca, para conmemorarla, así como que apoyen aquellas que organicen Ayuntamiento, Diputación o Universidad de Salamanca, que según han recordado desde UPL, sí se han implicado desde el primer momento para conmemorar este quinto centenario.
Y es que, recordaron, cabe destacar la importancia de la Escuela de Salamanca a nivel internacional, en cuyo seno destacaron nombres como Francisco de Vitoria, Domingo de Soto, Melchor Cano, Fray Luis de León, Martín de Azpilicueta, Francisco Suárez, Tomás de Mercado, Luis de Molina, o Fray Bartolomé de las Casas, entre otros.
Finalmente, tras el turno de debate, en la votación esta Proposición No de Ley planteada por UPL fue aprobada con el apoyo del resto de grupos de las Cortes salvo el Mixto, en el que Francisco Igea decidió abstenerse. De este modo, tras la aprobación de la resolución las Cortes trasladarán a la Junta la petición de que se implique en los actos conmemorativos e inste al Gobierno central a implicarse también para conmemorar el quinto centenario de la Escuela de Salamanca.



