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UPL considera “un sinsentido” la propuesta de Vox de sustituir el festivo de Año Nuevo por el 25 de julio

Los leonesistas consideran que la propuesta de Vox de sustituir el festivo nacional de Año Nuevo por uno autonómico el 25 de julio tendría “un difícil encaje legal que podría suponer una violación del derecho español”.

Hace escasos días, el Consejo de Trabajo de Castilla y León ha aprobado modificar el calendario laboral para 2023 en la comunidad autónoma de Castilla y León. Una propuesta que debe ser ratificada en última instancia por el gobierno autonómico, y ante la cual Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha mostrado su disconformidad, registrando varias preguntas en el Senado (a través del senador de Compromís, Carles Mulet) pidiendo al Gobierno que intervenga para “evitar la posible violación del derecho español”.

Y es que, en este caso, la modificación propuesta para el calendario laboral de las regiones de León y Castilla en 2023, impulsada por Vox, plantea sustituir el festivo nacional de Año Nuevo (que por ser domingo se traslada al lunes 2 de enero en 2023), por el martes 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol.

En este aspecto, los leonesistas van más allá, y piden que se tengan en cuenta las peculiaridades de la Región Leonesa en esta cuestión ya que, para UPL, de ratificarse esta decisión “supondría un notable perjuicio para las tres provincias de la Región Leonesa (Salamanca, Zamora, León) dada su alta tasa de emigración y el reagrupamiento familiar que suponen en tierras leonesas las fechas navideñas”.

Asimismo, Unión del Pueblo Leonés advierte de que la modificación del calendario laboral propuesta por Vox podría estar invadiendo las competencias del Estado, ya que desde la comunidad de Castilla y León se estaría planteando a través del Consejo de Trabajo modificar un festivo que es de carácter nacional como es Año Nuevo, lo que podría estar violando la legislación española, ya que difícilmente se podría encajar legalmente su sustitución por el 25 de julio en la excepción de “fiestas que por tradición les sean propias” a una comunidad.

Y es que, desde UPL recuerdan que el artículo 37.2 del Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, recoge el Año Nuevo como festividad de ámbito nacional, señalándose específicamente que un festivo de este tipo será “objeto de traslado al lunes inmediatamente posterior el descanso laboral correspondiente a las fiestas que coincidan con domingo”, pudiendo sustituirse en este último caso en una comunidad solamente en el caso de “fiestas que por tradición les sean propias”, hecho que consideran no es aplicable a la propuesta planteada por Vox.

En este aspecto, a juicio de los leonesistas, en el caso de Castilla y León no sería aplicable al cambio propuesto porque “el 25 de julio no se podría considerar una fiesta que por tradición le sea propia a Castilla y León, que sí lo sería en el caso de Galicia, al ser Santiago su patrón regional, pero en el caso de la comunidad de Castilla y León carece de patrón propio, por lo que no podría aplicarse el mismo caso”.

Del mismo modo, desde UPL recuerdan que “dentro de la comunidad, Santiago solo ha tenido tradición como patrón en el Reino de León, pero no en Castilla, cuyo patrón era San Millán, por lo que difícilmente puede dársele un encaje legal a sustituir la festividad de Año Nuevo al ser trasladada al lunes por la del día de Santiago, cuando en dos tercios de la comunidad no se puede considerar una fiesta que por tradición se pueda considerar propia”.

En este sentido, los leonesistas creen que “el 25 de julio podría tener encaje en todo caso como festividad para España en su conjunto, al ser su patrón, pero no una festividad de aplicación exclusivamente autonómica a la comunidad de Castilla y León”, apuntando que “en ese caso el camino legal para hacerlo festivo nacional ha de ser a través de las Cortes Generales, no como decisión unilateral de una comunidad para su territorio”.

Por otro lado, para UPL “resulta evidente que dicho cambio produciría un grave perjuicio para las familias de la Región Leonesa, al ser el territorio con mayor proporción de emigración fuera de la región de toda Europa occidental (hay más de 600.000 leoneses residiendo fuera de la Región Leonesa, frente a los aproximadamente 950.000 que residen en ella)”.

En este aspecto, los leonesistas señalan que “son miles los trabajadores leoneses que aprovechan el festivo de Año Nuevo para poder reunirse con sus familias, por lo que privarles del festivo de Año Nuevo (independientemente de que este haya sido trasladado al día 2 por caer en domingo), supondría arrebatarles un día de reagrupamiento familiar del que no podrían disfrutar en la fecha por la que pretenden sustituir dicho festivo”. Y es que la fecha propuesta para el cambio, el 25 de julio, al caer en martes no ofrece la posibilidad de grandes traslados para unos días de reagrupamiento familiar.

Por todo ello, los leonesistas consideran que la modificación propuesta por Vox en el Consejo de Trabajo de Castilla y León es “un sinsentido cuya legalidad resultaría muy dudosa, pues difícilmente podría acogerse a la excepción del artículo 37.2 del texto refundido del Estatuto de los Trabajadores, y en ese caso la comunidad birregional de Castilla y León carecería de competencias para anular un festivo nacional, por lo que el Gobierno debería tomar cartas en el asunto y evitar que los trabajadores salgan perjudicados”.

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